| 1 cuota de $47.600,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $47.600,00 |
| 1 cuota de $47.600,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $47.600,00 |
| 12 cuotas de $6.554,52 | Total $78.654,24 |
| 3 cuotas de $15.866,66 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $47.600,00 |
| 6 cuotas de $9.413,69 | Total $56.482,16 | |
| 9 cuotas de $7.791,59 | Total $70.124,32 | |
| 18 cuotas de $5.479,28 | Total $98.627,20 |
| 1 cuota de $55.025,60 | Total $55.025,60 | |
| 6 cuotas de $10.245,10 | Total $61.470,64 |
| 3 cuotas de $19.566,77 | Total $58.700,32 | |
| 6 cuotas de $11.131,26 | Total $66.787,56 | |
| 9 cuotas de $8.554,77 | Total $76.993,00 | |
| 12 cuotas de $7.224,09 | Total $86.689,12 | |
| 18 cuotas de $5.992,31 | Total $107.861,60 |
Marcel Proust
La muerte de las catedrales
Punto De Vista
Páginas: 160
Formato:
Peso: 200.0 kgs.
ISBN: 9791387624255
En 1904, Marcel Proust alzó la voz contra la amenaza de ver las catedrales francesas reducidas a meros museos. Su alegato, publicado en «Le Figaro», defendía que estos templos no eran ruinas de una fe extinguida, sino organismos vivos en los que arquitectura, música y liturgia formaban un todo irrepetible. Lo que estaba en juego no era solo la religión, sino la supervivencia del mayor espectáculo cultural de Francia. Este volumen reúne aquel texto visionario y otros escritos en los que Proust, bajo la influencia de John Ruskin, erige una auténtica religión de la belleza. Frente a la política anticlerical, responde con una convicción estética: las catedrales siguen siendo el corazón espiritual y artístico de Europa. Allí donde otros veían piedra, Proust observaba un universo simbólico y la encarnación de un pueblo entero. Más de un siglo después, «La muerte de las catedrales» conserva la fuerza de un manifiesto que trasciende la polémica de su tiempo y señala un peligro siempre actual: convertir el arte en un adorno inerte. Proust transforma la defensa de las catedrales en una reflexión sobre la belleza, la memoria y la comunidad, y al hacerlo entrega un alegato vibrante donde el patrimonio se convierte en una lección de modernidad y en una llamada a no renunciar jamás a la vida del arte.
