| 1 cuota de $29.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $29.900,00 |
| 1 cuota de $29.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $29.900,00 |
| 12 cuotas de $4.117,23 | Total $49.406,76 |
| 3 cuotas de $9.966,66 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $29.900,00 |
| 6 cuotas de $5.913,22 | Total $35.479,34 | |
| 9 cuotas de $4.894,29 | Total $44.048,68 | |
| 18 cuotas de $3.441,82 | Total $61.952,80 |
| 1 cuota de $34.564,40 | Total $34.564,40 | |
| 6 cuotas de $6.435,47 | Total $38.612,86 |
| 3 cuotas de $12.290,89 | Total $36.872,68 | |
| 6 cuotas de $6.992,11 | Total $41.952,69 | |
| 9 cuotas de $5.373,69 | Total $48.363,25 | |
| 12 cuotas de $4.537,82 | Total $54.453,88 | |
| 18 cuotas de $3.764,07 | Total $67.753,40 |
b'Luis O. Liberti'
b'Confesiones de Estado'
b'Edhasa'
Páginas: 162
Formato: b''
Peso: 0.3 kgs.
ISBN: b'9789876288033'
b'El 24 de marzo de 1976, las Fuerzas Armadas, encabezadas por Jorge Rafael Videla, dieron un golpe de Estado. Se esperaba que los militares pudieran acabar con el terrorismo de los grupos guerrilleros y las bandas parapoliciales. La intenci\xf3n manifestada por ellos era restablecer la paz en el pa\xeds. Sin embargo, pronto se hizo evidente que se hab\xeda puesto en marcha un plan sistem\xe1tico y clandestino de exterminio de personas, muy lejos de aquella idea inicial, que incluy\xf3 secuestros, torturas, desaparici\xf3n forzada, detenciones ilegales, la apropiaci\xf3n ileg\xedtima de beb\xe9s y el ocultamiento de su identidad. Toda oposici\xf3n al r\xe9gimen fue silenciada y perseguida; el Congreso y los partidos pol\xedticos fueron suprimidos; los gremios y sindicatos, proscriptos; el periodismo, hostigado y censurado. Pese a declarar el deseo de reorganizar la sociedad seg\xfan una moral cristiana, los militares llevaron adelante un plan que violar\xeda cualquier idea de ley humana o divina, y que inclu\xeda tambi\xe9n la \xb4purificaci\xf3n\xb4 de la Iglesia. La Junta Militar sab\xeda que no pod\xeda sentenciar a muerte a miles de personas y, menos a\xfan, a miles de cristianos, sin que los obispos, la Nunciatura o el Papa alzaran sus voces. Si no se pod\xeda lograr el amparo de la Iglesia, al menos era fundamental contenerla. Para poder avanzar y legitimar su accionar, desplegaron frente a ella una estrategia tan premeditada como su plan de exterminio. La violencia previa fue superada por el terrorismo de Estado. Gracias a informaci\xf3n hasta ahora desconocida, Confesiones de Estado pone al descubierto los cinco pasos de esa estrategia y aporta un nuevo y perturbador aspecto en la relaci\xf3n entre el gobierno militar y la Iglesia. Omisiones, complicidades, declaraciones ambiguas, revelaciones y silencios que marcaron a la Argentina durante el r\xe9gimen del terror.'
